Después de algún tiempo haciendo pequeños cambios progresivos en mi alimentación, hace aproximadamente tres años di el salto al vegetarianismo pensando que sería un cambio estable y definitivo.

Por aquel entonces, tras muchas preguntas por parte de familiares y amistades sobre lo que comía y lo que podrían preparar cuando fuera a sus casas, decidí crear un blog sobre cocina vegetariana. Así, además, aprovechaba para tener bien organizadas las recetas que iba adaptando, inventando o adoptando de otras personas.

Pasados un par de años, empecé a evolucionar hacia un estilo de vida vegano (es decir, totalmente vegetariano) y esto se vio reflejado en las propias recetas que iba incluyendo en el blog.

En los últimos meses, he descubierto el crudivorismo (más concretamente el crudiveganismo = crudivorismo + veganismo), que consiste en alimentarse con alimentos en estado crudo (sin cocinar). Me picó la curiosidad y decidí probar para averiguar cómo sería la experiencia para mi.

Comer crudo está siendo una aventura emocionante y un redescubrimiento de la comida, de mi propio cuerpo y de la salud en general. Por eso, he querido crear un nuevo espacio en el que poder compartirlo. Además, debido a la poca difusión que existe de este movimiento en español (tanto en internet como en otros medios), creo que podrá resultar útil a las personas que estén interesadas en saber un poco más sobre el tema.

Actualmente mi alimentación se basa en un alto proporción de frutas y vegetales crudos, además de una pequeña cantidad de frutos secos y semillas crudos, y un menor porcentaje de vegetales, cereales (sin gluten) y legumbres cocinados al vapor u horno.

Los frutos del bosque siempre han sido mis frutas preferidas… y me parece que la idea de comerse una fresa o una mora silvestre mientras se pasea por el bosque simboliza muy bien esta manera natural y sencilla de alimentarse. ¡Espero que disfrutes del paseo y que te aprovechen los frutos de este bosque!