Esta original y divertida manera de comer sandía fresca la he encontrado en el blog Veggie Belly, que a su vez la vio en la revista Martha Stewart Living. Como no tenía hojas de hierbabuena fresca la he adornado con un lazo hecho con una tira de la corteza.

1 sandía
hierbabuena o menta fresca (opcional)

Lavar bien la corteza de la sandía. Cortar una rodaja gruesa de unos 5 ó 6 centímetros justo del medio de la sandía, la parte más ancha, y partirla en 8 porciones (yo he omitido este paso). De las otras dos partes sobrantes, sacar bolitas de sandía con un vacía-melones, y colocarlas sobre la rodaja gruesa que hace de base. Adornar con hojas de hierbabuena y guardar en la nevera hasta el momento de servir. Aprovechar los restos para hacer zumo o para comerlos tal cual.