Un entrante simple aunque exquisito, muy mediterráneo.

1 tomate maduro grande
aceite de oliva virgen extra
orégano
paté de aceitunas negras (aceitunas negras naturales trituradas)

Cortar el tomate en rodajas finas y colocarlas sobre un plato llano. Rociar un generoso chorro de buen aceite de oliva, y espolvorear orégano picado por encima. Untar un poco de paté de aceitunas negras sobre cada rodaja de tomate. Servir recién hecho, a temperatura ambiente.