La semana pasada, con motivo de un desayuno para una ocasión especial, me sorprendieron con una papaya y unas fresas, así que de ahí salió esta deliciosa e inesperada combinación de sabores. El zumo de papaya queda bastante espeso, como un puré, pero las fresas le proporcionan el agua necesaria para que resulte una textura perfecta.

1/4 papaya gigante (o papayón)
12 fresas

Pelar la papaya y quitarle las pepitas; quitar también los rabitos de las fresas. Cortar en tiras la papaya, y licuar todo. Servir recién hecho.