La naranja sanguina (también llamada sanguínea o de sangre) es una variedad de naranja dulce que se cultiva en el Mediterráneo y que debe su nombre al color rojizo de su pulpa, y en algunas también su piel, debido a su alto contenido en antocianinas (pigmentos hidrosolubles que se encuentran en frutas y verduras proporcionando color que va desde el rojo al morado y que es el protector de las plantas, flores y frutas contra la luz ultravioleta). Tanto la temperatura, como la luz o el pH, influyen en las antocianinas (el frío nocturno favorece que se sinteticen las antocianinas y se potencie el color). Las antocianinas son un antioxidante muy valorado para prevenir ciertas enfermedades. Algunas variedades sanguina son: Sanguinelli (jugosa, de color intenso rojo y muy dulce; España y Marruecos), Sanguinello (aromática y de color menos intenso; italiana), Maltaise (dulce y un poco ácida, buena cantidad de zumo), Doble Fina (menos zumo pero sabor más intenso), Moro o Marruecos (sólo vetas de color rojo en la pulpa anaranjada, sabor agridulce), Washington sanguina (semisanguina por falta de tonalidad).

Hay que aprovechar que estamos en temporada de naranjas sanguinas, bien para comerlas tal cual o bien para preparar postres o deliciosos y vistosos zumos como este.

3 naranjas sanguinas

Pelar las naranjas, partirlas por la mitad y pasarlas por la licuadora. Tomar recién hecho.