La semana pasada cayó en mis manos el libro El poder de los zumos, Vida saludable con frescos zumos naturales de Jay Kordich (ver su receta de limonada que publiqué anteriormente). Este hombre, que ahora tiene 87 años, lleva más de 60 años bebiendo diariamente zumos naturales desde que de joven superó una enfermedad gracias a un ayuno a base de zumos. El libro, para mi el mejor que he leído hasta el momento sobre el tema, ofrece una extensa explicación sobre las ventajas y aportaciones nutricionales de los zumos de frutas y verduras, gran cantidad de recetas, y una relación de molestias y enfermedades que pueden mejorarse con los mismos. Aunque lo que más me ha servido ha sido el empuje motivacional que se desprende a lo largo de sus páginas y, sobre todo, los consejos prácticos para preparar los zumos. Estos consejos podrían resumirse en: 1) no mezclar zumos de frutas y verduras (a excepción de la manzana y la zanahoria, que combinan bien con cualquier ingrediente), 2) no beber zumos verdes puros (es decir, emplear máximo un 25 % de zumo de verduras; mezclarlos con manzana, zanahoria u otros vegetales, porque si no pueden provocar molestias digestivas), y 3) el zumo de melón/sandía y el de tomate tomarlos solos (excepto melón con lima, y tomate con pepino y/o apio).

Este licuado ha sido un grato descubrimiento del libro. Nunca se me hubiera ocurrido licuar hinojo… y lo que me estaría perdiendo, es como un dulce y suave caramelo, ¡buenísimo! Y además tiene propiedades digestivas. Preparaos para una buena racha de zumos, ya que estoy probando un par diarios, algunos literales del libro y otros adaptados a los ingredientes que tengo.

3 manzanas
1/2 bulbo de hinojo

Trocear las manzanas y el hinojo, y pasar por la licuadora. Servir recién hecho.