El polvorón es un dulce típico navideño del que he querido hacer una versión sana y también sabrosa. La aparariencia y el sabor quedaron bastante logrados, aunque la consistencia algo más blanda y húmeda. Probé a secarlos con el deshidratador durante unas tres horas y quedaron de sabor más parecido al mazapán, y de aspecto también (con una especie de cortecilla por fuera y más blanditos por dentro).


3 cucharadas sirope de dátil (equivalente a 8 dátiles)
1 cucharada aceite de oliva virgen extra
15 cucharadas almendra molida
semillas de sésamo
canela molida, cacao puro en polvo, ralladura de limón, coco rallado… (opcional)

Mezclar en un bol el sirope de dátil y el aceite de oliva, y añadir los saborizantes si se desea (canela, cacao, limón, coco…). Ir incorporando la almendra molida e ir mezclándola con el resto cada tres o cuatro cucharadas para evitar que se apelmace y sea más difícil de mezclar.
Coger una cucharada de mezcla y darle forma redonda y plana (más o menos de un centímetro de grosor). Adornar con semillas de sésamo por encima.