Ya se acerca la época navideña, cómo negarlo… pero, ¿porque no innovar esta vez con adornos caseros y originales? Es una actividad divertida para compartir y pasar el tiempo en familia, además de muy satisfactoria por el placer de hacerlo uno mismo. Y, para rematar, es ecológico y desprende un agradable aroma (que desde que participé el pasado mes en el Taller de aromas del programa 12 Lunas, cada vez me fijo más en el prácticamente inexplorado universo olfativo). La  idea de esta bonita corona para colgar en la puerta de casa la vi en El blog alternativo. Aunque no es una receta comestible, los ingredientes (naranjas, laurel, castañas, canela) son fáciles de encontrar esta temporada en cualquier cocina (no en vano el origen de estas coronas se remonta a los calendarios estacionales paganos vinculados a la agricultura); yo le he añadido además clavos a las rodajas de naranja. No me ha quedado tan redondita como el modelo (quizás empleando un alambre fino…), aunque estoy contenta con el resultado porque me alegra la vista y el olfato cada vez que llego a casa.

También quisiera compartir el centro de frutos secos que preside la mesa del salón estos días. Como se puede ver, no lo elaboré yo, aunque se puede hacer casero fácilmente. La cesta de orejones, dátiles e higos turcos rellenos la encontré en una tienda y me gustó estéticamente y como alternativa saludable y sencilla para estas fiestas. A los lados coloqué pan de higo con almendra y pan de dátil con nuez, y al fondo una rama de dátiles (esta última la corté de una palmera en la calle, aunque es más de adorno que otra cosa porque son todo piel y hueso).

2 naranjas
42 clavos de olor
80-85 hojas laurel
3 palos canela
4 castañas
1 aguja e hilo (marrón) de algodón
1 cuerda

Cortar las naranjas en rodajas, incrustar tres clavos en cada rodaja, y ponerlas a secar (yo utilicé el deshidratador eléctrico, aunque también se pueden dejar colgadas al aire de una cuerda o hilo durante 1 ó 2 semanas).
Ordenar sobre la mesa los ingredientes para elaborar el diseño al gusto de la corona, alternando 2 rodajas juntas de naranja con un montoncito de unas 12 hojas de laurel y con los palos de canela y las castañas. Enebrar la aguja con el hilo (utilizar mejor hilo doble para que sea más resistente), e ir “cosiendo” todo en el orden del diseño deseado, asegurando que los ingredientes queden bien juntos unos con otros para que quede lo más redondo posible el resultado final. Atar con un buen nudo ambos extremos, rodear esta unión con una cuerda (o con un lazo) y colgar.