Con la pulpa de las semillas de sésamo sobrante que resultó de hacer la leche de sésamo para el batido de sésamo, plátano y algarroba del otro día he preparado unas galletas deshidratadas empleando los mismos ingredientes.

pulpa de semillas de sésamo (remanente tras filtrar 1 litro de leche de sésamo)
1 plátano maduro
1 cucharada algarroba en polvo

Machacar el plátano con un tenedor hasta hacerlo puré y añadirlo, junto con la algarroba en polvo, a la pulpa de sésamo. Mezclarlo todo muy bien.
Colocar en la bandeja de un deshidratador eléctrico pequeñas porciones de una cucharada de masa con la forma deseada. Deshidratar 8-10 horas, dándoles la vuelta para que se sequen bien por ambos lados. Guardar en un recipiente hermético.