La granada es el fruto de un árbol caducifolio (Punica granatum) originario de de una región que abarca desde Irán hasta el norte de los Himalayas en India, y fue cultivado en toda la región del Mediterráneo desde hace al menos 5.000 años. Es rica en antioxidantes, minerales (potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, cobre, zinc) y vitaminas (B, C, E).

Me encanta el otoño y todos los frutos que trae consigo: manzanas, castañas, calabazas, uvas, membrillo… y, por supuesto, granadas. La granada me parece una fruta original y deliciosa; me gusta comerla tal cual o echarla a algunos platos, aunque nunca había probado a sacarle literalmente todo el jugo. Para hacer el zumo, he utilizado la licuadora y el resultado es dulce e intenso, ¡riquísimo! También he leído que en Turquía son habituales los puestos callejeros que sirven zumo de granada recién exprimida con un exprimidor manual.

granadas (2 granadas para 1 vaso de zumo aprox.)

Abrir las granadas por la mitad y sacarles todos los granos.
Licuar los granos con la licuadora y servir recién hecho.