Me llamó la atención esta ensalada de delokos, así que he aprovechado que los mangos estaban de oferta en el mercado (no tenían un aspecto excelente pero han resultado buenísimos) y me he lanzado a experimentar. He improvisado un aliño de algas empleando copos de nori con aceite y vinagre, he omitido los ajos porque no tenía, y he incluído la sugerencia de las aceitunas negras (que, efectivamente, quedan genial). En resumen, me encantan estas ensaladas que surgen de lo que hay por casa y acaban convirtiéndose en una inesperada delicia.

Un apunte respecto a las aceitunas. Las aceitunas negras naturales y sin pasteurizar son crudas, es decir, son cogidas en su plena madurez y el único tratamiento que han recibido es la salmuera. Las verdes y las marrones (cuya madurez está incompleta) y algunas negras (recolectadas aún inmaduras y transformadas en negras), además de la salmuera, son sometidas a procesos de cocido y de oxidación. (Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación)

1 mango maduro
1 pepino
1 tomate grande
12 olivas negras naturales
1 cucharadita copos de alga nori
2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
1 cucharada vinagre de manzana

Pelar el pepino; pelar y deshuesar el mango. Picar en dados el pepino, el mango y el tomate. Colocar todo en una ensaladera y remover. Añadir las aceitunas negras.
En un recipiente pequeño, echar los copos de nori, aceite y vinagre y batir bien para que se mezcle. Aliñar la ensalada justo antes de servir.