Como comenté en julio, este verano he ido de viaje dos semanas a Japón. Era un viaje que estaba pendiente desde hace años y, desde luego, ha merecido la pena. La inmersión en una cultura radicalmente diferente es una experiencia  cuanto menos enriquecedora. Además, la gente allí es tan solícita, amable y respetuosa que resulta un valor añadido a todo cuanto se pueda ver o experimentar.

La primera semana estuve en Tokyo (fotos arriba izquierda y arriba derecha) y alrededores (Nikko [foto abajo izquierda], Kamakura [foto abajo derecha] y Hakone).

La segunda semana la pasé en Kyoto (foto arriba izquierda) y alrededores (Osaka [foto arriba derecha], Inari [foto abajo izquierda], Uji y Nara [foto abajo derecha]).

En el mercado de Toji en Kyoto (mercado absolutamente recomendable) me hice con los utensilios que se ven en las fotos de la ensalada: una caja bento de madera lacada, una bandeja de madera de árbol japonés, un recipiente de cerámica y un juego de palillos.

En cuanto a la gastronomía japonesa, si hay algo característico, aparte del arroz, son las algas y el té verde. También se utilizan mucho las variedades locales de legumbres y de verduras (como pepino, rábano, calabaza, col, boniato y berenjena). La oferta de leche de soja y de tofu es tremenda, tanto en marcas como en sabores y formatos. La fruta casi podría considerarse un artículo de lujo por su elevado precio, aunque tuve la oportunidad de probar variedades japonesas de manzana, ciruela, mandarina, melón y sandía y, por supuesto, la fruta del dragón.

4 hojas lechuga
1/2 pepino
1 zanahoria
1 puñado algas agar-agar
1 cucharadita copos alga nori
1 cucharadita semillas de sésamo blanco
2 cucharadas vinagre blanco de arroz

Poner en un recipiente con agua las algas agar-agar para rehidratarlas.
Picar la lechuga en juliana y colocarla en la base del plato.
Pelar la zanahoria y el pepino, rallarlos en tiras y echarlos sobre la lechuga.
Escurrir las algas agar-agar y trocearlas con unas tijeras; añadir a la ensalda.
Espolvorear los copos de alga nori y las semillas de sésamo, y aliñar con vinagre blanco de arroz. Servir recién hecha.