Una idea muy vistosa y original que encontré en el blog de Nina, cocina con luz verde (y que ella a su vez aprendió en La Prova del Cuoco, Rai 1, televisión italiana, de los chefs Natale Giunta y Cesare Marretti), y que puede prepararse tanto en su versión salada (tipo entrante) como dulce.

Yo he optado por hacer la versión dulce, en plan postre o merienda, y el resultado ha sido genial. He empleado un relleno de frutos secos, en concreto de anacardos y dátiles para endulzar, aunque se me ocurre que se podría poner cualquier otro ingrediente, incluso una crema espesa de frutas.

1/2 piña
1/2 vaso anacardos
2 dátiles
1/4 vaso agua
canela en polvo
sirope de agave (opcional)
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Poner los anacardos y los dátiles deshuesados en remojo con agua.
Pelar la piña y partirla en rodajas transversales finas.
Escurrir los anacardos y los dátiles y triturar en la batidora un poco de agua para formar una crema consistente y homogénea.
Colocar una rodaja de piña en un plato, cubrir con una capa de crema de anacardos, y cubrir con otra rodaja de piña.
Adornar con un chorrito de sirope de agave, canela espolvoreada y una hoja de hierbabuena.