Simple, refrescante, saciante y, sobre todo, delicioso. El otro día en el mercado se me antojó sandía… y la más pequeña era de 8 kilos, así que nada más llegar a casa metí un cuarto de la susodicha en la batidora y, ¡tachán!, un zumo de sandía buenísimo. Además no hace falta ni quitarle las pepitas, porque son ricas en vitamina E, por lo que pueden dejarse triturar en la batidora. Estos días de intensísimo calor yo lo he estado bebiendo casi como si fuera agua, y me calmaba la sed al mismo tiempo que me quitaba el hambre.

sandía
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Partir un trozo de sandía al gusto (yo utilicé la cuarta parte de una de 8 kilos y me salieron casi dos litros de zumo), y quitarle la cáscara.
Trocear la sandía y triturarla en la batidora (no hace falta quitarle las pepitas, aunque se pueden retirar si se prefiere).
Servir frío, y conservar en la nevera.