Como 8 kilos de sandía dan para mucho… ¡hay que aprovechar a hacer experimentos! Y así ha surgido esta sopita fresca y contundente, ideal para los días calurosos. Las hortalizas (tomate, pimiento, pepino) le dan un sabor salado que rebaja el dulzor de la fruta, y el jengibre aporta un ligerísimo toque picante que realza todo el conjunto.

Y hablando de tomate… la otra tomatera del balcón (nos la regalaron en el curso del huerto, así que no sé de qué variedad es… si alguien sabe le estaría muy agradecida) tenía un par de tomates  verdes  que llevaban un tiempo estancados y, de repente, el más grande de ellos empezó a madurar en bonitas franjas tricolor roja, amarilla y verde.

1 kilo sandía (sin cáscara)
1 tomate
1 pimiento verde italiano
1/2 pepino
1 lámina fina jengibre fresco
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Pelar el pepino y el jengibre; trocear todos los ingredientes.
Colocar en el vaso de la batidora la sandía junto con las hortalizas y el jengibre. Batir hasta obtener una sopa fina y homogénea.
Añadir unos trocitos de sandía por encima para adornar, y servir frío.