Con tanto helado de cereza rondando por los blogs (Elena, Rocío…), se me antojó a mi también, así que hice un versión crudivegana con frutas congeladas. He empleado un plátano maduro para darle cremosidad y dulzor, y lo mejor es que su sabor queda muy de fondo dejando el protagonismo a las cerezas. Utilicé el truco de Rocío de hacer bolitas con el vaciador de frutas/verduras, aunque fue una pena que con el calor que está haciendo por aquí comenzara a derretirse tan rápido que casi no me dio tiempo a inmortalizar este sabroso helado.

24 cerezas
1 plátano maduro
100 mililitros agua
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Pelar el plátano y cortarlo en rodajas; partir las cerezas por la mitad y deshuesarlas.
Poner las rodajas de plátano y las mitades de cereza en un recipiente tapado en el congelador durante 24 horas (o más si se quiere dejar preparado para otra ocasión).
Colocar en el vaso de la batidora la fruta congelada con un chorrito de agua para ayudar a batir mejor, y triturar todo hasta lograr una crema homogénea y con consistencia de helado. Servir recién hecho.