Este sábado el mercado agroecológico estaba repleto de cerezas, notándose ya el apogeo de la temporada. Mis preferidas son estas de la foto, oscuras casi negras y muy dulces, aunque me gustan todos los tipos. Normalmente, igual que me pasa con las fresas, me las suelo comer tal cual porque están tan buenas así sin más que no me suele dar tiempo a hacer muchos experimentos. Esta vez me junté con dos kilos, así que decidí hacer varias pruebas (como la mermelada de cereza y cerezas deshidratadas). También se me ocurrió que en batido estarían genial, por lo que mezclé estas dos frutas típicas de Aragón y el resultado fue esta maravilla.

Ese mismo día por la tarde fuimos a dar un paseo por el parque de la ribera del río Ebro y descubrimos estas originales casitas-nido para pájaros. No pude ver si tenían inquilinos o no, aunque me parecen una buena iniciativa, ya que sirven para que, ante la insuficiencia de árboles, las aves pequeñas puedan anidar protegidas de los depredadores.

4 melocotones pequeños
24 cerezas
1 vaso agua
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Trocear y deshuesar los melocotones; quitar rabitos y huesos de las cerezas.
Batir muy bien toda la fruta junto con el agua. Servir recién hecho.