Como sobró tomate batido de los nachos del otro día, lo hemos disfrutado en un desayuno de domingo en toda regla, compuesto de batido de cereza con melocotón y pan deshidratado con tomate y aceite de oliva. Mmhh, qué deliciosa manera de empezar el día. Yo utilicé pan de girasol y cebolla, que combina divinamente, aunque se puede usar cualquier otro.

Aprovecho para presentar el aceite de oliva ecológico que usamos en casa: Mas de Catxol (Teruel).  Es aceite de oliva virgen extra de categoría superior (es decir, obtenido directamente de aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos, a una temperatura inferior a 20º C), sin filtrar (se clarifica por decantación para que mantenga todas sus propiedades, por lo que puede tener posos) y procedente de agricultura ecológica. Es elaborado en prensa hidráulica tradicional de capachos y molino de piedras. Lo conseguimos en el mercado agroecológico de Zaragoza. Nos gusta mucho su sabor, porque es intenso y sabe a las mismas aceitunas naturales que vende el agricultor; vamos, que es puro zumo de oliva.

pan de girasol y cebolla
1 tomate
aceite de oliva virgen extra
.
Batir el tomate con la batidora hasta que quede bien triturado.
Extender una cucharada de tomate batido sobre el pan.
Rociar una cucharadita de aceite de oliva por encima del tomate.
Servir recién hecho.