La cesta ecológica semanal en primavera y verano trae las mejores sorpresas. Cada semana hay una fruta nueva de la temporada, y esta última contenía una buena bolsa de cerezas. Llevaba un tiempo rondándome la cabeza intentar hacer una mermelada cruda, así que he aprovechado estas dulces y jugosas cerezas para lanzarme a la aventura. Me ha encantado lo lograda que quedan tanto la textura como la consistencia, y el sabor es increíble… acaba de desbancar a la clásica mermelada que da tanto trabajo. Está deliciosa… recuerda a las piruletas, aunque de sabor mucho más intenso y sabroso.

1 vaso cerezas (sin hueso)
1/2 vaso dátiles (sin hueso)
1 cucharadita zumo de limón
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Triturar muy bien las cerezas con los dátiles, junto con un chorrito de zumo de limón para que no se oxide la fruta.
Guardar en un recipiente de cristal, y dejar reposar unas horas (o toda la noche) en la nevera para que adquiera consistencia espesa.
Conservar en la nevera, y consumir en menos de una semana.