Los champiñones portobello (Agaricus brunnescens) son una variedad perteneciente a la familia del champiñón común (Agaricus bisporus), aunque su color exterior es marrón (por dentro es blanco), su textura es más firme y tersa, y su sabor más intenso. Los champiñones, en general, son una buena fuente de aminoácidos esenciales, minerales (como fósforo, cobre, zinc, hierro o potasio), vitaminas (B3, B6, C, D) y fibra.

El libro 12 Steps to Raw Food de Victoria Boutenko está dividido en dos partes. La primera expone en qué consiste la dieta cruda o crudívora; la segunda explica cómo llevarla a cabo, para lo que incluye un apartado final con gran cantidad de recetas estupendas, como la Portabella mushroom burguer. Esta hamburguesa consiste en una masa de fruto seco, hortalizas y especias, entre dos sombreros de champiñón. Al bocadillo final le he añadido, además de lechuga y tomate, aceitunas y germinados..

2 champiñones portobello grandes
1 hoja lechuga
1/2 tomate
6 aceitunas negras naturales
1 pizca pimentón dulce
germinados de cebolla
1/2 vaso almendras
1/2 vaso zanahoria (picada)
1/4 cebolla
1 cucharada uvas pasas
1 cucharada aceite de oliva virgen extra
1 cucharada perejil
1 pizca sal marina
2 cucharadas levadura de cerveza
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Triturar las almendras con la zanahoria, la cebolla, uvas pasas, aceite de oliva, perejil, sal y levadura de cerveza.
Coger porciones de masa, hacer bolas con las manos y luego aplastarlas un poco para darles la forma de hamburguesa. Si la masa queda demasiado húmeda como para manejarla fácilmente, añadir más levadura o especias secas al gusto (perejil, ajo, cebolla…) para que absorban la humedad.
Quitar los pies de los champiñones portobello.
Colocar sobre uno de los champiñones una hoja de lechuga, una hamburguesa con pimentón dulce espolvoreado por encima, un par de rodajas de tomate, aceitunas picadas y germinados de cebolla. Cerrar el bocadillo con el otro champiñón, y servir recién hecho.