El batido de hoy es un aprovechamiento de restos de la poca fruta que quedaba en la nevera antes de ir al mercado, de las últimas hojas de espinaca del huerto y de un poco de hierbabuena fresca para completar. Me gusta hacer estos experimentos de combinar los ingredientes que tengo a mano porque es cuando se descubren mezclas sorprendentes.  Este triple verde resultó un batido muy refrescante.

El pensamiento (Viola tricolor) es mi flor favorita. Me encantan sus vistosas combinaciones de colores y el tacto aterciopelado de sus pétalos. He tenido macetas de pensamientos en la ventana de mi habitación durante años, aunque desde que vivo en Zaragoza no había vuelto a plantarlos. El año pasado me animé, pero los sembré un poco tarde y aún no han florecido; estoy deseando que vuelvan a alegrar la vista de mi ventana de nuevo, y más ahora que acabo de descubrir que sus flores son comestibles (no sé  a qué sabrán pero desde luego que quedarán espectaculares en una ensalada). El otro día, dando un paseo, vi unos jardines preciosos repletos de pensamientos de todos los colores y, como llevaba la cámara encima, no pude resistirme a hacer algunas fotos.

2 kiwis
1 manzana
1 puñadito espinaca
1 puñadito hierbabuena
1 vaso agua
.
Pelar los kiwis y trocearlos; trocear también la manzana y quitarle las pepitas.
Batir las frutas con las hojas verdes y el agua.
Servir recién hecho.