El calabacín es bastante empleado en la comida cruda cortado en juliana para emular la pasta; al principio puede parecer que no da mucho el pego, aunque sólo hay que quitar el prejuicio inicial y acompañarlo de una buena salsa para quedar encantado… sobre todo si es una rica salsa de tomate como esta. La boloñesa o bolognesa es una salsa espesa y roja típica de las comarcas cercanas a Bologna (Italia), y muy comúnmente usada para acompañar pastas; sus ingredientes principales son tomate y cebolla, y, dependiendo de la receta, zanahoria, pimiento morrón, ajo, vino tinto y especias.

Ayer, gracias al descubrimiento que me hizo Rocío, baje corriendo al kiosko a por una revista nueva llamada Cultiva y Cocina, que trata sobre horticultura y cocina. Después de varias búsquedas infructuosas y caras de extrañeza de los kioskeros, acabé ojeando el último número de la revista Cocina Vegetariana. Y cuál fue mi gran sorpresa al encontrar una muy agradable mención al blog Cocina de Nihacc en la sección Punto de encuentro. ¡Muchas gracias!

1 calabacín
2 tomates maduros
1 tomate seco
1 zanahoria
1/2 ajo tierno
1 cucharadita cebolla en polvo
1 cucharadita orégano
1 cucharadita albahaca
2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
1 cucharada vinagre de vino tinto
1 champiñón grande (ó 2 pequeños)
6 aceitunas negras naturales
6 alcaparras
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Rallar el calabacín en juliana, obteniendo finas tiras como si fueran spaguetti (si es ecológico, yo suelo echar también la piel, aunque depende de gustos).
Batir los tomates, la zanahoria, el ajo tierno, las especias, el aceite y el vinagre. Verter esta salsa sobre las tiras de calabacín.
Añadir el champiñón picado, las olivas picadas (deshuesadas) y las alcaparras.