Este dulce lleva siendo mi merienda varias tardes últimamente. Es rápido, fácil y satisface totalmente mi apetito goloso.

Y seguimos con novedades del maceto-huerto. A veces planto algunas cosas por pura curiosidad, para aprender cómo es la planta de la que crece una semilla o fruto. Este es el caso de la patata: teniendo una patata ecológica a la que le empezaban a salir tallos, la partí por la mitad y la puse en la tierra con la mitad partida hacia abajo y los tallos sobresaliendo hacia arriba. Salió una planta enorme que creció rápidamente y hasta le salieron flores… aunque hace poco empezó a amarillear y a secarse, así que un par de días atrás fui a quitarla y me encontré con esta pequeña cosecha de patatas, ¡qué ilusión! (Por cierto, no es recomendable comer patata cruda ya que contiene solanina, un glucoalcaloide tóxico de sabor amargo).

2 plátanos maduros
1 cucharadita cacao puro en polvo
1 puñado nueces picadas
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Pelar y trocear los plátanos. Machacarlos con un tenedor hasta lograr un puré.
Añadir el cacao en polvo y mezclar para que quede uniforme.
Echar un puñado de nueces picadas al gusto, mezclar, y servir.