Este pan es un guiño a los típicos panes multicereales o multisemillas que se suelen ver habitualmente en las panaderías. Se pueden hacer variaciones al gusto; por ejemplo, también he probado la combinación de 1/2 vaso de lino y 1/2 de sésamo con 1 cucharada de amapola y 1/2 vaso de agua.

Este fin de semana terminamos ya el Taller Sensorial de Alimentos organizado por Slow Food Zaragoza. El sábado anterior se centró sobre el sentido del gusto, y en esta ocación nos hablaron más sobre el sentido del olfato. La charla fue impartida por una perfumista profesional, Isabel Guerrero, con la que salí encantada no sólo por su cantidad de conocimientos sino también por la pasión con la que los transmitía. Hicimos catas de olores y aprendimos un poco cómo hay que aprender a oler. Desde luego, todo un apasionante mundo por descubrir.

1/4 vaso semillas de lino
1/4 vaso semillas de sésamo
1/4 vaso pipas de girasol
1/4 vaso pipas de calabaza
1/2 cucharada semillas de amapola
1/2 vaso agua
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Colocar todos los ingredientes en el vaso de la batidora, y batir (las semillas de amapola pueden mezclarse con el resto de ingredientes o echarse sobre la masa ya extendida).
Extender la masa obtenida con la ayuda de una espátula sobre una lámina de papel vegetal o de silicona.
Hacer surcos en la masa con el canto de la espátula para dar la forma que se quiera a los panes.
Poner a secar al sol (el tiempo dependerá del calor y la temperatura que haga) o en un deshidratador durante unas 8-10 horas.
Tras deshidratar, dejarlo sobre una rejilla 5 ó 10 minutos antes de guardarlo para que termine de evaporarse la humedad. Conservar en un recipiente hermético.