La alcachofa es una verdura originaria del Mediterráneo, digestiva y diurética, y muy rica en minerales (sodio, potasio, fósforo, calcio), vitaminas (B1, B3 y, en pequeñas cantidades, C), fibra, y, sobre todo, cinarina y esteroles (sustancias hipocolesterolemiantes).

Al principio no las tenía todas conmigo cuando me propuse marinar alcachofas, teniendo en cuenta que, a pesar de que los corazones son más tiernos y suaves de sabor, esta verdura suele ser bastante dura y tirando a amarga. Esta semana se me presentó la oportunidad perfecta, ya que había unas hermosas alcachofas en la cesta ecológica (El huerto de la Cerrada), así que me lancé y quedé sorprendida porque el resultado me gustó más de lo que había imaginado.

6 alcahofas
1 limón, zumo
2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
1 cucharada vinagre de módena
6 hojas hierbabuena
1 pizca pimienta cayena
1 pizca sal marina
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Retirar los troncos y las hojas exteriores de las alcachofas hasta quedarse sólo con los corazones.
Partir los corazones de alcachofa en cuartos y colocarlos en un plato hondo o una fuente; bañarlos con zumo de limón, aceite de oliva, vinagre de módena, sal, pimienta y hierbabuena finamente picada.
Dejar marinar durante 6-8 horas, o durante toda la noche.
Escurrir los corazones y servir (como aperitivo, en ensaladas, de guarnición…).