El girasol (helianthus, en griego “flor que gira con el sol”) es una planta nativa de América. Sus pipas contienen hasta un 58% de aceite y son muy ricas (cuatro veces más que el aceite de oliva) en dextro α-tocoferol (vitamina E natural).

La verdad es que los panes crudos son todo un mundo… se  puede hacer un pan de prácticamente cualquier sabor e ingrediente. Sólo hace falta ponerse con las manos en la masa y experimentar, hasta dar con delicias como esta.

150 gramos pipas de girasol
1 cebolla grande
12 aceitunas negras naturales
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Remojar en agua las pipas de girasol durante una hora. Después escurrirlas.
Poner en el vaso de la batidora las pipas, la cebolla pelada y troceada, y las aceitunas deshuesadas y picadas. Triturar hasta lograr una masa homogénea.
Extender la masa sobre una lámina de silicona o de papel antiadherente con la ayuda de una espátula, dejando un grosor como de un centímetro más o menos. Hacer surcos con el canto de la espátula para dar la forma y el tamaño deseados a los panes.
Deshidratar en un deshidratador durante 8-10 horas, o al sol hasta que esté crujiente.
Después de deshidratar, dejarlo sobre una rejilla 5 ó 10 minutos para que termine de evaporarse la humedad. Guardar en un recipiente hermético.