La berenjena tiene flavonoides con propiedades antioxidantes que previenen enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer; contiene estatinas para tratar dislipemias (problemas con las grasas, como hipercolesterolemia y hipertrigliceridemia); ayuda a reducir el colesterol y a prevenir la arteriosclerosis; y reduce los niveles de glicemia (azúcar en sangre).  El aguacate contiene vitaminas E (antioxidante aliado contra el cáncer), A, B1, B2, B3, D y, en menor cantidad, C; es muy rico en 14 minerales, destacando hierro, fósforo y magnesio; posee ácido fólico, niacina y biotina; equilibra el nivel de azúcar en sangre y previene la formación de colesterol.

Este bocadito está inspirado en un bocadillo de aguacate con atún que prepararon unos amigos que nos invitaron a cenar una noche a su casa. La zanahoria rallada, que le aporta esa textura característica, se puede sustituir por pulpa de licuado de zanahoria y, si no se dispone de un deshidratador,  en vez de rodajas de berenjena deshidratadas también se pueden usar rodajas de calabacín o de pepino frescos.

1 berenjena
1 aguacate
1 zanahoria
1 cucharada coco rallado
1/2 cucharadita pimentón dulce
1/2 cucharadita ajo en polvo
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Cortar toda la berenjena en rodajas finas (medio centímetro aproximadamente), especiarlas por su cara superior con pimentón dulce y ajo en polvo, y secar en un deshidratador durante unas 8 horas.
Retirar la piel y el hueso del aguacate, y machacar la pulpa con un tenedor. Añadir la zanahoria pelada y rallada y el coco rallado, y mezclar bien.
Extender una cucharada de masa sobre una rodaja de berenjena y después colocar otra rodaja encima del relleno. Servir recién hecho.