Falafel es una croqueta de garbanzos o de habas con especias cuyo origen se sitúa en el continente indio. Actualmente se come en India, Pakistán y Oriente medio. Se suele servir con salsa de yogur o tahini (pasta de sésamo) y en bocadillo, pan de pita o entrante.

He hecho una versión cruda de falafel a base de almendra granulada y almendra molida. También puede emplearse garbanzo germinado, aunque a mi me gusta más el sabor que le da la almendra. Además, servido con pan de lino y acompañado de lechuga, tomate y algunos germinados está delicioso.

100 gramos almendra granulada
100 gramos almendra molida
1 cucharada aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas agua
1 cucharadita ajo en polvo
1 cucharadita cebolla en polvo
1 cucharadita perejil picado
1 cucharadita ras el hanout
1/4 cucharadita comino entero

Mezclar la almendra granulada, la almendra molida y todas las especias en un recipiente.
Incorporar el aceite de oliva y el agua, y volver a mezclar hasta formar una pasta.
Coger pequeñas porciones (una cucharadita más o menos) y darle forma de croquetas con las manos.
Servir recién hecho, o guardar en la nevera hasta el momento de su consumo.